AAFB Las contratistas del Govern piden a Cort trabajar las 24 horas en el tren y la estación
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Las contratistas del Govern piden a Cort trabajar las 24 horas en el tren y la estación

Publicat: 29 / gen / 2006  |  Actualitat ferroviària

M. A. RUIZ

INDALECIO RIBELLES

PALMA.- El equipo de gobierno de Catalina Cirer vuelve a encontrarse entre la espada y la pared: entre la presión de determinados colectivos vecinales permanentemente movilizados y las prisas por culminar uno de los proyectos estrella del Govern para la ciudad.

Las empresas que están ejecutando el soterramiento de las vías de tren en Palma y la construcción de la nueva estación intermodal de la Plaza de España han solicitado al Ayuntamiento de Palma que les permita trabajar ininterrumpidamente durante las 24 horas del día hasta el próximo mes de junio.

En sendos escritos, las constructoras alegan que no pueden garantizar la correcta ejecución técnica de la obra ni la seguridad de la estructura si se aplica estrictamente el acuerdo aprobado en septiembre por el Pleno que sólo permite desarrollar estos trabajos desde las ocho de la mañana a las ocho de la tarde.

El equipo de gobierno de Catalina Cirer estudia ahora si accede esta petición, planteada por el gerente de la unión temporal de empresas integrada por Azvi SA y Llabrés Feliu. Una decisión compleja para el Consistorio si se tiene en cuenta la ofensiva de algunas asociaciones vecinales para paralizar o retrasar la obra, que ha culminado esta semana con el desalojo del colegio Santa Isabel tras detectar temblores probablemente provocados por el soterramiento en la calle Jacinto Verdaguer.

«Por sus dimensiones y organización», argumenta el representante de ambas constructoras en su escrito dirigido a Cort, «ciertas actividades de la obra, como el hormigonado de losas, pilotes y otros elementos estructurales no pueden realizarse en una jornada de 12 horas sin poner en peligro la estabilidad global de la estructura».

Además, añade en el documento al que ha tenido acceso EL MUNDO/El Día de Baleares, la fase actual de la obra implica un importante trasiego de camiones, que tendrán que transportar un total de 360.000 metros cúbicos de materiales, por lo que «sería conveniente que esta actividad pueda desarrollarse durante la jornada nocturna, en las horas con menor tráfico, para influir lo menos posible en él».

En estos momentos, la unión temporal de empresas (ute) está ejecutando trabajos sucesivos de perforación del terreno, colocación de armaduras de pilote y hormigonado, que precisan una continuidad en el tiempo. Interrumpirlos sistemáticamente a las ocho de la tarde, como consecuencia de la aplicación estricta de la normativa, puede tener además importantes consecuencias económicas.

La colocación de cada módulo de la estructura, argumenta el gerente de la ute, «supone una organización de 140 a 160 hormigoneras, lo que unido a las incidencias normales en una obra, como problemas de tráfico o posibles averías en centros de suministro, dificultan la correcta ejecución en un tiempo prefijado o, lo que es lo mismo, hasta las 20 horas». Las consecuencias de ello pueden ser, según el escrito, la creación de puntos de debilidad estructural y el posible colapso de ésta.

Vecinos ante el Pleno

Por tanto, añade, la interrupción de los trabajos una vez concluido el horario que marca la ordenanza municipal, conlleva «además de una ejecución defectuosa y fuera de las recomendaciones técnicas, un sobrecoste económico motivado por la reparación de un trabajo realizado e incluso por la demolición del mismo para su nueva ejecución».

A raíz del aluvión de quejas planteadas por los vecinos de la zona de Jacinto Verdaguer, el Pleno municipal de Palma acordó el pasado mes de septiembre por unanimidad limitar el horario de ejecución de las obras de soterramiento entre las ocho de la mañana y las ocho de la tarde.

Sin embargo, tal como recuerda ahora la constructora, el propio acuerdo del Pleno dejaba la puerta abierta a flexibilizar esta normativa en «ocasiones excepcionales previamente justificadas ante los técnicos y autorizadas por los organismos correspondientes».

Y en cualquier caso, la decisión del Pleno no se ha aplicado de forma estricta. Los plazos apremian y la empresa ha incumplido reiteradamente esta norma. Tal como ha informado EL MUNDO/El Día de Baleares, tan sólo a lo largo del pasado mes de noviembre la Policía Local abrió hasta 13 expedientes de sanción a la empresa por superar los decibelios máximos permitidos y por prolongar los horarios más allá de las ocho de la tarde.

Pese a ello, el gerente de la ute argumenta ahora que los trabajos que se están desarrollando «son actividades de escasa repercusión acústica, como demuestran las mediciones sonoras realizadas, que pueden contrastar los técnicos que designe el Ayuntamiento».

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