AAFB Propuestas razonables para el soterramiento
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Propuestas razonables para el soterramiento

Publicat: 3 / set / 2004  |  Actualitat ferroviària

ÀNGELS FERMOSELLE

El Proyecto de Soterramiento de las vías del tren de Inca presentado por los representantes políticos del Ajuntament de Palma y de la conselleria d’Obres Publiques del Govern balear, ambas instituciones en manos del Partido Popular, ha provocado las críticas de numerosos colectivos sociales. Todas ellas, críticas con fundamento, que no cuestionan en sí el soterramiento, sino aspectos concretos del proyecto y sus consecuencias, que estarían agrupadas en cuatro grandes aspectos.

1. Parc de les Estacions. Bajo el parque se pretende construir una estación intermodal, un aparcamiento y un centro comercial. Todo ello supondría volver a levantar el parque y impediría que en su superficie los árboles pudieran crecer por falta de sustrato. Es inevitable la sensación de despilfarro de dinero público teniendo en cuenta que aún queda por pagar un ochenta por ciento del actual parque. La propuesta alternativa es construir la estación a la entrada a la ciudad, sin centro comercial y con aparcamientos. Se ganaría no tener que desmontar el Parc de les Estacions y únicamente soterrar dos o cuatro vías y no diez como se prevé ahora. A mi juicio es más racional, moderno y económico.

2. Usuarios del tren. Se prevé que como mínimo durante dos años el tren no llegue a la Plaza de España. Llegaría hasta Son Fuster y con autobuses se completaría el recorrido. La consecuencia que tendría sería que se perderían muchos usuarios ya que se incrementaría el tiempo del recorrido y la comodidad se vería muy reducida. Evidentemente de los pasajeros que ahora dejan sus vehículos en la estación de Marratxí, nos podemos olvidar. Usuarios, Federació d’Associacions de Veïns, GOB y trabajadores del tren proponen que durante las obras se mantenga una vía de acceso hasta el centro. No parece mala idea. Quien gobierna tendría que saber que en el transporte público, igual que en cualquier negocio, ganar un cliente es muy difícil y perderlo muy fácil.

3. Paseo peatonal o carretera. En el lugar que actualmente ocupan las vías, se proyecta construir una calzada de cuatro carriles para tránsito rodado con aceras a ambos lados. Numerosos colectivos y especialmente los vecinos de los barrios colindantes con las vías, han lanzado la voz de alarma. Algunas barriadas como Son Fortesa y Els Hostalets están edificadas con plantas bajas o de muy pocas alturas y no podrían soportar los ruidos, y las vibraciones de un numeroso tráfico. Además se sienten engañados porque les anunciaron la creación de un paseo peatonal con zonas verdes. Nadie les habló de cuatro carriles de autocares, coches, motos y camiones. . Se propone que se cree una zona peatonal. Un nuevo paseo para la ciudad que daría vida a los pequeños barrios del ensanche, sin destruirlos ni amargarles la existencia a sus vecinos. Habitantes y visitantes de Palma estaríamos de acuerdo en que si algo le falta a Palma son lugares para pasear y si algo le sobra son coches. No perdamos pues la oportunidad.

4. Transformación viaria. Que desaparezcan las vías del tren y los muros que las protegen favorece la circulación de personas y vehículos comunicando espacios antes inaccesibles entre ellos. A priori se trata de un hecho positivo, siempre que las calles de los barrios nuevamente conectados no se conviertan en arterias de tránsito rápido para atravesar la ciudad, como parece ser la intención del Ayuntamiento de Palma al estar prevista, además de otros cambios, la construcción de una nueva salida de la autopista de Inca que iría a desembocar a la calle Jacint Verdaguer a la altura de la barriada de Son Fortesa.

Probablemente los puntos tercero y cuarto sean claves para el futuro de nuestra ciudad. Sabemos que Palma y toda Mallorca tiene un parque automovilístico demasiado numeroso para sus dimensiones. Quien nos gobierna debe aprender del pasado y no caer en los mismos errores devastadores. Favorecer la entrada de tránsito rodado por vías directas y rápidas, sólo consigue crear un ambiente desagradable y peligroso y no hace sino postergar la solución al problema real del exceso de vehículos privados y la poca oferta de transporte colectivo público.

Creo que todas las propuestas de los colectivos sociales mencionados son sensatas y enriquecedoras para nuestro futuro. Y si el concurso público de ideas que propone el Colegio de Arquitectos nos puede dar nueva luz, pues adelante. Toda Palma agradecerá que el cambio que implica el soterramiento de las vías del tren de Inca sea producto del diálogo y del consenso, sin prisas y con transparencia. Estaría bien que por una vez se escuchara de verdad la voz de la ciudadanía.

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