AAFB El Pacte gastó 792.000 euros en el proyecto de una ’megacochera en s’Enllaç
Font original: El Mundo

El Pacte gastó 792.000 euros en el proyecto de una ’megacochera en s’Enllaç

Publicat: 30 / abr / 2012  |  Actualitat ferroviària

En su obsesión por minimizar la presencia de automóviles en Mallorca y hacer de la Isla un nido de trenes, el Govern del Pacte trató de asegurar una adecuada cabida a la estructura ferroviaria necesaria con el encargo de diversos proyectos. Aunque las arcas autonómicas ya advertían de que no estaban para muchas alegrías, la dirección de Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM) encargó en otoño de 2008 la redacción del proyecto de construcción de una megacochera de 163.848 metros cuadrados junto a la estación de s’Enllaç. El proyecto nunca se llegó a realizar pero solo su redacción costó la friolera de 792.825,84 euros, casi 132 millones de las antiguas pesetas.

De esta manera, el proyecto básico desarrolla la construcción de una serie de talleres y cocheras en la estación de s’Enllaç, además de diseñar otras instalaciones anexas tales como un edificio de primera inspección, un edificio administrativo, un almacén, un túnel de lavado, una subestación de tracción y una portería de control de acceso rodado y peatonal a las instalaciones centrales.

Asimismo, incluye el trazado ferroviario y el diseño de toda la urbanización colindante al complejo. La redacción del proyecto básico y de construcción corrió a cargo de dos consultorías de la Península, Ingeniería y Sistemas Sener y PG Proyectos y Gestión Integral de Ingeniería.

Por otro lado, el presupuesto de ejecución de las obras ascendía a 46.933.600 euros. Una cantidad a la que hay que sumar 1.746.237 euros de los costes derivados de las expropiaciones necesarias para llevar a cabo la obra. El montante total de este macroproyecto –y dejando la redacción del mismo al margen– hubiera sido de más de 48 millones de euros. Sin olvidar que a esta cantidad inicial posiblemente cabría haberle sumado los habituales costes adicionales por los retrasos e imprevistos propios de actuaciones de esta magnitud.

Un proyecto de este calibre solo cobraba sentido al ser enmarcado en el plan de los antiguos responsables de SFM para incrementar el protagonismo del transporte ferroviario en la Isla. Además de la duplicación del tramo Inca-s’Enllaç, el plan de transporte de la anterior ejecutiva autonómica preveía la prolongación de las líneas Palma-Inca-Sa Pobla y Palma-Inca-Manacor hasta Alcúdia y Artà, respectivamente.

De sobras conocido es este último proyecto, la malograda prolongación del tren de Manacor hasta Artà, dentro de la cual llegó a planearse una postrera ampliación hasta el núcleo costero de Cala Rajada, ya en el término municipal de Capdepera.

A pesar de ser iniciada bajo el marchamo de proyecto estrella de la legislatura, la actuación tuvo que ser paralizada semanas antes de las elecciones autonómicas debido a que no había dinero para pagar a las empresas constructoras.

El proyecto, con un presupuesto inicial de 120 millones de euros, se quedó a medias generando infinitud de quejas por las molestias derivadas del estado del terreno. En Son Servera, sin ir más lejos, no han parado de sucederse amargas protestas debido a que los vecinos se ven obligados a dar interminables rodeos porque las obras les impiden el paso en determinados puntos del pueblo. Pero las previsiones de expansión ferroviaria no acababan aquí. El Plan de Transporte del Pacte contemplaba también la recuperación de la línea Santa Maria del Camí-Felanitx y la construcción de una nueva línea que recorriera la comarca del Migjorn a imagen y semejanza del antiguo trazado entre Palma y Santanyí.

Asimismo, SFM preveía la electrificación progresiva de la totalidad de la red ferroviaria. La electrificación del tramo Palma-S’Enllaç, consumada hace pocos meses, no es sino el primer paso de un proyecto más amplio que lógicamente debe incluir la incorporación de nuevo material móvil de tracción eléctrica. Precisamente todos esos nuevos vagones son los que debía albergar la enorme cochera-taller de s’Enllaç, en donde además se ejercerían labores de mantenimiento y reparación. Paralelamente, se habrían mantenido los talleres de Son Rullán, en Palma, para dar cabida a los antiguos vagones diésel.

Asimimo, el proyecto subraya que «estas nuevas instalaciones deben considerar la posibilidad de ser ampliadas en fases sucesivas para dar cabida a las necesidades de la red ferroviaria a medida que ésta vaya siendo ampliada». Así, las dimensiones de la cochera proyectada permiten dar cabida a 20 vehículos de cinco coches además de dos composiciones del tram-tren de Artà, mientras que el espacio que se reserva para posibles ampliaciones podría aumentar su capacidad hasta llegar a albergar otros 12 vehículos más de cinco coches. En total, 34 vagones. Por otra parte, la playa de estacionamiento y maniobras contaba con un total de 25 vías.

Por lo que respecta a la ubicación, el complejo debía ser encajado entre la carretera de Inca a Sineu (MA-3240) y la misma estación de s’Enllaç, en una solar de unos 700 metros de largo por 230 de ancho. Se trata de unos terrenos carentes de protección paisajística salvo por la presencia de un conjunto de encinas.

No obstante, este suelo tenía la calificación de rústico, por lo que el proyecto ya preveía su recalificación alegando declaración de interés social a través de una modificación en el Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) del término municipal de Inca, todavía en tramitación.