AAFB El tren de Manacor a Artà tendrá efectos ’irreparables’ sobre la fauna y la flora
Font original: El Mundo

El tren de Manacor a Artà tendrá efectos ’irreparables’ sobre la fauna y la flora

Publicat: 19 / may / 2011  |  Actualitat ferroviària

El remedio puede ser peor que la enfermedad. El proyecto del tren de Manacor a Artà fue presentado por la Conselleria de Medio Ambiente y Movilidad como la alternativa sostenible al coche pero el impacto que su construcción está generando en el entorno puede ser aún más nocivo que la contaminación que se pretendía atajar. De ello advertía el estudio ambiental encargado por el propio Govern en el que la empresa Grusamar-Ineco en julio de 2008 llegó a tildar los efectos medioambientales de la infraestructura de «permanentes, irreversibles e irrecuperables» en algunos aspectos.

Para hacerse una idea de por qué llegó la empresa a esta conclusión tan solo hay que contabilizar los kilómetros de caminos anexos al tren que se están construyendo en estos momentos. Se trata exactamente de 40 caminos laterales con una longitud de 40 kilómetros y una anchura de otros cinco kilómetros para que la maquinaria acceda al trazado de la vía. El tren por si solo mide 30.

Esto supone instalar un carril más en la autovía que va de Palma a Manacor. Según el Govern, el proyecto cumple con todos los requisitos medioambientales e incluso destacó que la Unión Europea ha dado el visto buena a la línea de tren. El hecho es que la megaestructura amenaza con poner patas arribas el entorno medioambiental del Llevant. El estudio de Grusamar-Ineco explica que acarreará alteraciones importantes en el comportamiento de la fauna.

Los movimientos de tierras, voladuras o el tránsito de maquinaria pesada provoca la huida de las especies de los lugares que habitan. La fauna afectada, según dichas estimaciones, comprende dos tipos de anfibios, tres de reptiles, 16 mamíferos y 53 clases de aves. A ello hay que añadir el efecto barrera: al tener los animales una infraestructura que divide su hábitat la comunicación entre las especies se altera. «Puede ser considerado como un efecto negativo y permanente», señala el informe.

Tanto movimiento de tierra ha cambiado por completo la fisionomía del territorio, con lo que se aumenta el riesgo de inundaciones y se altera el ciclo de la erosión, reza el informe. Al mismo tiempo, el movimiento de la tierra perjudica su calidad: se pierden nutrientes y se reduce su producción para cultivar. No solo afecta a los cultivos sino a la vida de la vegetación.

En el proyecto inicial se hablaba de que se iba a replantar los árboles. Algo lejos de la realidad. La destrucción de la arboleda de los alrededores es continua. Cipreses, pinos o árboles endémicos son destruidos sin remordimiento. Tanto que los vecinos incluso llegan a animar a los trabajadores a que replanten algunos ejemplares. La lista de desperfectos ambientales afecta también a los acuíferos, a la calidad del aire e incluso aumenta la contaminación.