JPEG - 94.4 KB
Font original: El Mundo

El Tren de Sóller, sólo para turistas

Publicat: 1ro / feb / 2014  |  Actualitat ferroviària

Tras dos meses de parálisis debido a obras de mejora en las vías, el Tren de Sóller regresa mañana a la normalidad y volverá a traer pasajeros hasta el valle. No obstante y pese a su vocación de servicio público, el Tren de Sóller es hoy casi al cien por cien un medio de transporte para turistas y un atractivo más de la Serra de Tramuntana, considerada Patrimonio de la Humanidad tras el reconocimiento de la Unesco.

Los vecinos de Sóller han dejado progresivamente de utilizar el centenario medio de transporte, antaño el de cabecera para viajar hasta Palma cuando los ciudadanos apenas disponían de vehículos particulares, no había línea regular de autobús y el trayecto debía realizarse por el complicado Coll de Sóller.

Tanto es así, que a partir de ahora el tren sólo realizará cuatro viajes regulares diarios a Palma y viceversa, con la primera salida desde Sóller a las nueve de la mañana y la última de la capital a las 17.30 horas, perdiendo así un servicio con respecto a la temporada pasada.

Y es que los principales clientes del Ferrocarril son hoy por hoy los turistas que llegan a través de agencia y que habitualmente realizan una excursión que les lleva hasta Sa Calobra en una empresa naviera propiedad de los actuales gestores del tren y que publicitan conjuntamente.

Dependiendo de la demanda, cada día se ofrecen multitud de servicios extraordinarios para estos excursionistas con los que los convoyes se mantienen en funcionamiento y se ocupa a más de cien trabajadores.

Desde el Ferrocarril han justificado la pérdida de uno de los servicios regulares en la escasa demanda por parte de los pasajeros locales, lo que hacía insostenible su mantenimiento. El cambio en los horarios ha sido autorizado desde el Govern, al ser el Ferrocarril una empresa concesionaria de una línea pública.

Desde la popularización del vehículo como medio de transporte y, muy especialmente, con la apertura del Túnel de Sóller en 1997 y la creación de una línea de autobuses que conecta el municipio con Palma, el tren ha ido sufriendo paulatinamente una bajada en su número de pasajeros baleares, pese a las tarifas con descuento creadas para el público local y los usuarios frecuentes.

El Tren de Sóller quedó en las cocheras el pasado día 9 de diciembre. En este parón las obras se han concentrado en el interior de uno de los túneles, donde se han cambiado traviesas y raíles. También se ha aprovechado para poner a punto una parte del trazado y para revisar los cuatro automotores y tenerlos a punto para la temporada turística.