AAFB La Guardia Civil denuncia el mal mantenimiento del muro del tren
Font original: El Mundo

La Guardia Civil denuncia el mal mantenimiento del muro del tren

Publicat: 14 / dic / 2010  |  Actualitat ferroviària

El primer informe exhaustivo que la Guardia Civil ha elaborado sobre el descarrilamiento del tren de Manacor que el 19 de mayo se saldó con 30 heridos, uno de ellos de extrema gravedad, denuncia pruebas visibles de una «falta de mantenimiento» en algunos de los taludes ubicados en las inmediaciones del lugar en el que se produjo el accidente, causado por el desplome de un muro de contención de la ladera junto a la que discurre el trazado de la vía.

El análisis que ha entregado al Juzgado de Instrucción número 7 de Inca que se ocupa de esclarecer los hechos, al que ha tenido acceso EL MUNDO/El Día de Baleares, presenta una serie de fotografías tomadas poco después del siniestro para tratar de aclarar las circunstancias que pudieron provocarlo. Aunque descarta la falta de mantenimiento y también el efecto de las lluvias como causa directa del siniestro y apunta principalmente al mal diseño original del muro caído, edificado en 2002, dedica un capítulo a analizar esta serie de imágenes.

Entre ellas hay una serie de fotografías de los taludes ubicados en las inmediaciones del kilómetro 42,8 de la vía en el que se produjo el impacto del convoy con el muro cuando transitaba por ese punto a una velocidad de 77 kilómetros por hora, según recogen las cajas negras del tren. Son imágenes «situadas dentro de un radio de 250 metros» con respecto al lugar del accidente. Todas ellas reflejan el estado que presentaba la estructura de madera destinada a contener la pendiente próxima al recorrido del tren. Como sostiene el informe, en esas instantáneas puede apreciarse «el derrumbe de parte del entramado de madera que contiene el terreno natural».

La Guardia Civil reseña esta circunstancia ya que «aunque este derrumbe no está directamente relacionado con la caída del muro», con ella «se pretende mostrar una posible falta de mantemimiento en el entorno» en el que se produjo el desplome. De hecho, este corrimiento de tierras es tan próximo al lugar del accidente que cuando los agentes de la Guardia Civil tomaron la pertinente fotografía podía verse de fondo la grúa que retiró los cuatro vagones accidentados.

Más adeltante, cuando analizan la zona ubicada en la parte directamente superior del muro caído, los investigadores también vuelven a apuntar a esas posibles deficiencias en el mantenimiento de la línea del tren que une Palma y Manacor. Lo hacen denunciando que existía «una ligera depresión en el terreno motivada por las escorrentías de aguas pluviales, que han ido degradando el terreno natural». Igualmente, denuncian que en la zona en la que se colocó la tierra de relleno posterior al muro desplomado –lo que técnicamente se denomina trasdós «se aprecian una gran cantidad de plantas:-cabría definir si fueron puestas durante las reformas [del talud, acometidas en 2004] o si por el contrario han nacido de manera natural, lo que puede denotar una evidente falta de mantenimiento y limpieza».

Estas observaciones ponen en entredicho la postura oficial que desde el momento del accidente ha adoptado el gobierno autonómico actual, que se ha desvinculado de cualquier incidente en la vía, apuntando siempre a la gestión y a los proyecos ejecutados por gobiernos anteriores.

No en vano, hay que recordar también que, como denunció este periódico cuando todavía no se había elaborado este informe de la Guardia Civil, la Conselleria de Movilidad firmó en julio de 2008 un contrato por valor de 1,8 millones de euros públicos con la Unión Temporal de Empresas formada por Construcciones Llull Sastre y Vías y Construcciones para «la seguridad, mejora, conservación y mantenimiento de la zona de circulación de trenes y alrededores de la red ferroviaria». El contrato y la cantidad eran para un año prorrogable hasta final de legislatura.

En cualquier caso, y aunque establece las primeras hipótesis sobre las causas del accidente, el informe de la Guardia Civil no es un peritaje concluyente. Éstos todavía deben ser aportados al Juzgado.

Los agentes que han analizado el lugar del siniestro plantean en su informe, eso sí, una serie de causas por las que se desplomó el muro como «hipótesis de trabajo más probable». Entre ellas, apuntan a las «posiblles deficiencias en la construcción del muro en cuanto que el sistema de drenaje podría ser insuficiente». Sobre esto, en el atestado dejan la puerta abierta a la posibilidad de que los conductos de drenaje hubieran estado obstruidos.

Igualmente, abundan en la línea en la que inciden otros informes aportados al sumario y desvelados el pasado domingo por este diario, afirmando que pudo haber «deficiencias en cuanto a la concepción del muro como estructura de contención». En este sentido, este periódico ya ha relatado cómo el muro desplomado fue edificado en 2002 (con el primer Pacte de Progrès gobernando) únicamente con el sustento de un croquis dibujado a bolígrafo cuyas características no coinciden además con la realidad de las dimensiones de la obra.

Las fuertes lluvias que tuvieron lugar el 3 de mayo, y que provocaron incidencias menores en otros puntos del trazado, se apuntan por parte de la Guardia Civil como «un factor más» y no como la causa principal de que la pared cediese y cubriese las vías por las que aquella mañana iba a circular el convoy siniestrado.