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Font original: El Mundo

Pasajeros de excepción

Publicat: 7 / ago / 2012  |  Actualitat ferroviària

Los príncipes de Asturias y sus hijas han hecho esta tarde una excursión familiar a Sóller a bordo del tren turístico que sale de Palma desde 1912 y que este año celebra su primer centenario. Se trata del primer posado que la Familia Real ofrece este verano después de su ausencia en la Copa del Rey de Vela Audi-Mapfre y de los desencuentros de los miembros de Zarzuela en la Isla.

Don Felipe llegaba a finales de la pasada semana a Marivent acompañado de sus hijas, las infantas Leonor y Sofía. En el palacio se encontraba ya la Reina y la Infanta Elena. Letizia Ortiz era la última en unirse ayer a este atípico verano mallorquín. Como ya hicieran en 2009 -después del atentado de ETA en Palmanova-, los Príncipes posaron unos instantes para los medios durante su excursión a Sóller.

A las 19.30 horas, según informa EFE, llegaron a la estación para tomar el último tren que hace el trayecto desde Palma. Despertaron una gran curiosidad y simpatía entre los viajeros que llegaban y los que también iban a partir en el mismo convoy.

Los príncipes de Asturias y las infantas, como una familia más, ocuparon dos bancos de un tren en un vagón en el que iban otros turistas y durante varios minutos posaron para los fotógrafos y cámaras de televisión que les aguardaban. Felipe, por su parte, departió con otros viajeros, muchos de ellos extranjeros, que curioseaban sobre la presencia de tantos periodistas.

Una hora más tarde, tras recorrer los 27 kilómetros que separan la capital balear de Sóller y disfrutar de los paisajes que deja a su paso la Serra de Tramuntana, declarada el año pasado Paisaje de la Humanidad por la UNESCO, llegaron la localidad del norte de Mallorca, conocida por la calidad de sus naranjos.

Tras ello tomaron el tranvía hasta el puerto de Sóller, donde bajaron e hicieron un recorrido a pie por el paseo portuario, contemplando el mar y viendo la puesta de sol.

Todos se mostraron muy simpáticos con los ciudadanos y turistas que les reconocían y que les saludaron con afecto e incluso, algunos de ellos, muy emocionados por la presencia real.

A las 21:20 horas, a punto de cumplirse dos horas de su salida desde Palma, pusieron fin a su excursión familiar y volvieron al palacio de Marivent en un coche que conducía don Felipe.

Letizia y la Infanta, quince minutos en Marivent

Dos días después de la llegada de su marido, el príncipe Felipe y sus dos hijas Leonor y Sofía, la princesa de Asturias llegó al aeropuerto de Palma a primera hora de la tarde del pasado domingo.

Curiosamente Letizia llegaba a las cuatro y cuarto a la residencia de la Familia Real en la isla, tan sólo quince minutos antes de que su cuñada la Infanta Elena abandonara el palacio. Apenas les dió tiempo a cruzarse en el pasillo o intercambiar un escueto "hola" y "adiós", si es que llegaron a verse, según informa Europa Press.

Este nuevo episodio deja claro quela relación de la Princesa con su cuñada es mucho más que tensa y tirante.Ya es habitual que los miembros de la familia hagan lo imposible por cuadrar sus días de vacaciones para no coincidir ni un sólo día en la isla, ante la deseperación de la Reina Sofía que recuerda con nostalgia aquellos veranos de antaño.

Pero este año, Letizia se las ha ingeniado para no pasar ni siquiera quince minutos bajo el mismo techo que su cuñada. Para muchos ese es el motivo por el que la esposa de Don Felipe no llegara el pasado viernes con su marido y sus dos hijas como hubiera sido lo normal.

Apenas quince minutos después de que la experiodista entrara en Marivent la Infanta Elena salía en su coche con sus dos hijos, Felipe y Victoria, para dirigirse al aeropuerto donde un vuelo regular les traería de vuelta a Madrid donde llegaron a las ocho y media de la tarde.

Los veranos familiares ya no son lo que eran en Marivent, por mucho que se empeñe la Reina.